Después de tocar fondo con el descenso de 2009, Necaxa tardó apenas un año en reencontrarse con la Primera División. El 8 de mayo de 2010, los Rayos consumaron su ascenso tras coronarse campeones del Bicentenario 2010 de la Liga de Ascenso, venciendo al León con marcador global de 4-2.
El conjunto dirigido por Omar Arellano Nuño llegó al Estadio Nou Camp con una importante ventaja de 3-0 obtenida en el duelo de ida en Aguascalientes, resultado que terminó siendo clave para asegurar el regreso rojiblanco al máximo circuito.
Aunque León ganó el partido de vuelta 2-1 frente a su afición, Necaxa supo manejar la presión y selló el ascenso automático gracias al bicampeonato, luego de haber conquistado también el Apertura 2009.
Con ese logro, Necaxa se convirtió en el primer equipo en ascender automáticamente bajo el formato de la Liga de Ascenso gracias a un bicampeonato, evitando disputar una final por el ascenso.
El regreso representó una revancha inmediata para una institución golpeada emocionalmente tras el descenso consumado apenas 364 días antes ante América en el Estadio Azteca.
Aquel equipo rojiblanco mostró autoridad durante toda la temporada. Bajo el mando de Omar Arellano, Necaxa firmó una racha de 21 partidos sin derrota en el Bicentenario 2010, consolidándose como el rival más fuerte de la categoría.
Jugadores como Pablo Quattrocchi, Nelson Sebastián Maz, Everaldo Barbosa, Alejandro Castillo y Paulo César “Tilón” Chávez, fueron parte importante de un plantel que devolvió la ilusión a la afición hidrocálida.
Aunque el regreso a Primera División duró solamente un año antes de un nuevo descenso en 2011, aquel 8 de mayo de 2010 sigue siendo recordado como el día en que Necaxa volvió a levantarse.
