El 9 de mayo de 2009 quedó marcado para siempre como una de las fechas más dolorosas en la historia del Necaxa. Aquella noche en el Estadio Azteca, los Rayos consumaron el primer descenso de su historia tras caer 1-0 ante América, en un cierre dramático del Clausura 2009.
El equipo dirigido por Raúl Arias llegó a la última jornada obligado a ganar y esperar una combinación de resultados. Necaxa necesitaba derrotar a las Águilas y esperar que Tigres no venciera a Morelia para mantenerse en Primera División.
Sin embargo, el destino terminó siendo cruel para los hidrocálidos.
Al minuto 28 apareció Fernando “Tano” Ortiz, entonces defensor del América, para marcar el único gol del encuentro. Tras un tiro de esquina cobrado por Pável Pardo, el argentino conectó un potente remate de cabeza al ángulo, imposible para Iván Vázquez Mellado.
Ese gol terminó por apagar la ilusión necaxista.
Aunque por algunos minutos hubo esperanza gracias al empate parcial entre Tigres y Morelia, Necaxa nunca logró reaccionar en la cancha. El cuadro rojiblanco lució superado emocionalmente y terminó consumando una caída histórica en el mismo Estadio Azteca que durante años también fue su casa.
La escena final fue devastadora: jugadores llorando sobre el césped, aficionados incrédulos y un club histórico despidiéndose de la Primera División por primera vez desde su ascenso en 1950.
Paradójicamente, América tampoco tuvo mucho que celebrar. A pesar de vencer a los Rayos, las Águilas quedaron eliminadas y no lograron clasificar a la Liguilla.
Aquel Necaxa contaba con nombres importantes como Alfredo “Chango” Moreno, Carlos Pavón, Federico Insúa, Eduardo “Chacho” Coudet y Pablo Quattrocchi, pero ni la experiencia ni la jerarquía alcanzaron para evitar el descenso.
La tabla de cocientes terminó condenando a los Rayos con porcentaje de 1.0784, por debajo de Tigres, que logró salvarse de manera dramática.
Diecisiete años después, aquel gol del “Tano” Ortiz sigue siendo una herida abierta para gran parte de la afición necaxista, que recuerda ese 9 de mayo como el día en que el rayo se apagó por primera vez.
