El Monday Night Futbol terminó en pesadilla para Necaxa. Los Rayos cayeron 1-2 ante León en el Estadio Victoria, en un partido que tenían al alcance después de que La Fiera se quedó con diez jugadores, pero que terminaron perdiendo por errores propios y una nueva falta de contundencia.
El encuentro comenzó con un trámite parejo, aunque León fue encontrando espacios ante una defensa necaxista que volvió a mostrar problemas para manejar los balones a la espalda. Al minuto 27 llegó el primer golpe.
Fernando Beltrán lanzó un trazo largo que obligó a Luis Jiménez a salir de su área. El guardameta no logró despejar correctamente y, ante la presión de Daniel Arcila, el balón terminó rebotando en el arquero para quedar a disposición del colombiano, quien simplemente tuvo que definir con el arco abierto para colocar el 0-1.
Jiménez tendría después una intervención importante para evitar el segundo tanto de Arcila, pero Necaxa se marchó al descanso abajo en el marcador y con la obligación de cambiar el rumbo del partido.
La oportunidad parecía llegar al minuto 60, cuando Rodrigo Echeverría fue expulsado tras una fuerte entrada sobre un jugador de Necaxa. La jugada fue revisada por el VAR y la tarjeta amarilla inicial terminó convirtiéndose en roja.
Con un hombre más, los Rayos encontraron el empate al minuto 65. Juan Valencia ganó la posición dentro del área y dejó el balón para que Espíndola definiera frente al arco y pusiera el 1-1.
Todo parecía ponerse de cara para Necaxa. León se replegó, los locales comenzaron a presionar y la remontada parecía cuestión de tiempo.
Pero ocurrió exactamente lo contrario.
Al minuto 72, Juan Pablo Domínguez recibió el balón, se abrió espacio y sacó un zurdazo que terminó en el fondo de la portería de Luis Jiménez para devolverle la ventaja a León.
Necaxa tuvo prácticamente todo el cierre del encuentro para buscar nuevamente el empate, pero careció de claridad. Los centros fueron imprecisos, la defensa esmeralda rechazó prácticamente todo lo que llegó al área y los Rayos no encontraron la manera de aprovechar la superioridad numérica.
La derrota representa un duro golpe para Necaxa, que pierde el impulso, después de comenzar el Apertura 2026 con dos victorias y una derrota. Además, vuelve a quedar expuesto un problema que ya había aparecido en la visita a Toluca: errores defensivos y poca capacidad para reaccionar cuando el partido se complica.
