El basquetbol mexicano vivió una noche histórica con la llegada de Karim López a la NBA. El joven mexicano fue seleccionado con el pick 21 de la primera ronda del Draft 2026 por los Detroit Pistons, aunque inmediatamente sus derechos fueron transferidos a los Memphis Grizzlies como parte de un movimiento entre franquicias.
Con esta selección, López se convierte en el primer mexicano elegido en un Draft de la NBA desde el año 2000, cuando Eduardo Nájera fue tomado en la segunda ronda antes de iniciar una destacada carrera de 12 temporadas en la liga.
El alero mexicano llega a Memphis tras mostrar una notable evolución en la National Basketball League (NBL) de Australia y Nueva Zelanda con los New Zealand Breakers. Durante la campaña anterior disputó 31 encuentros, promediando 11.9 puntos, 6.1 rebotes y dos asistencias por partido, además de ubicarse entre los mejores jugadores de la liga en robos y bloqueos.
La historia de Karim también está ligada al basquetbol desde la infancia. Hijo del exseleccionado nacional Jesús Hiram López, creció rodeado de duelas y entrenamientos, acompañando a su padre en competencias profesionales y desarrollando desde temprana edad el talento que hoy lo lleva al máximo escenario del deporte ráfaga.
Su llegada a la NBA representa un nuevo capítulo para el basquetbol mexicano, casi tres décadas después de que Horacio Llamas se convirtiera en el primer jugador nacional en disputar partidos en la liga con los Phoenix Suns entre 1997 y 1998.
En Memphis compartirá vestidor con figuras como Ja Morant y el español Santi Aldama. Además, la organización también reforzó su futuro con la selección de Cameron Boozer, considerado uno de los prospectos más destacados de la generación 2026.
Los Grizzlies buscarán regresar al protagonismo en la Conferencia Oeste tras una complicada temporada 2025-26. Ahora, la atención de México estará puesta en Karim López, quien tendrá la oportunidad de escribir una nueva página en la historia del basquetbol nacional y consolidarse en la mejor liga del mundo.
