La Selección Mexicana llegará al Mundial 2026 con una curiosa dualidad histórica. Por un lado, el Tricolor intentará romper una larga racha negativa en los partidos inaugurales de la Copa del Mundo; por el otro, defenderá un invicto que ha mantenido en el Estadio Azteca durante las ediciones mundialistas disputadas en territorio nacional.
México será el encargado de abrir la Copa del Mundo 2026 frente a Sudáfrica en el Estadio Azteca, lo que representará la octava ocasión en su historia que dispute un partido inaugural de Mundial, más que cualquier otra selección. Sin embargo, el dato no es alentador: el combinado nacional nunca ha logrado ganar en este tipo de encuentros. Su balance histórico es de dos empates y cinco derrotas.
La racha comenzó en Uruguay 1930, cuando cayó 4-1 ante Francia. Posteriormente perdió en Brasil 1950 frente al anfitrión, volvió a inaugurar México 1970 con un empate sin goles ante la Unión Soviética y repitió en México 1986 con una igualada 1-1 ante Bélgica. También fue derrotado en Alemania 2006 ante Argentina y empató 1-1 con Sudáfrica en la apertura del Mundial 2010. Ahora tendrá una nueva oportunidad para conseguir su primera victoria en una inauguración mundialista.
Pero si existe una estadística que ilusiona a la afición mexicana es la del Estadio Azteca. En las Copas del Mundo de 1970 y 1986, México nunca perdió un partido oficial disputado en el Coloso de Santa Úrsula.
En México 1970, el Tricolor empató 0-0 con la Unión Soviética en el partido inaugural y posteriormente venció 4-0 a El Salvador y 1-0 a Bélgica en fase de grupos.
Dieciséis años después, en México 1986, la selección dirigida por Bora Milutinović mantuvo la fortaleza del Azteca al empatar 1-1 con Bélgica, derrotar 2-0 a Irak, vencer 2-0 a Bulgaria en octavos de final y superar 2-0 a Paraguay en la fase de grupos.
Así, mientras el Tri busca terminar con una sequía de victorias en los partidos inaugurales, también pondrá en juego una de sus estadísticas más positivas: jamás ha perdido un encuentro mundialista en el Estadio Azteca, escenario donde alcanzó sus mejores actuaciones históricas al llegar a los cuartos de final en 1970 y 1986.
