En Necaxa finalmente informaron sobre el estado de salud de Julián Carranza luego de varias semanas de incertidumbre y especulación en torno a su ausencia, misma que ya había generado distintos rumores en medios de comunicación.
El club dio a conocer que el delantero fue sometido a una intervención quirúrgica en Houston, tras presentar molestias que le impedían desempeñarse con normalidad. De acuerdo con el comunicado, luego de diversas evaluaciones médicas, se determinó que la cirugía era la mejor opción para su recuperación.
Sin embargo, el anuncio llega en un contexto donde el silencio institucional había alimentado versiones no oficiales sobre la condición del jugador, por lo que la información parece responder más a la necesidad de aclarar el panorama que a una comunicación preventiva o transparente desde el inicio.
En la intervención se confirmó que Carranza padecía síndrome compartimental en ambas piernas, una condición que requería atención especializada para evitar complicaciones mayores.
Actualmente, el atacante ya se encuentra en Aguascalientes, donde inició su proceso de rehabilitación bajo la supervisión del cuerpo médico del club, con la expectativa de regresar en óptimas condiciones.
La baja de Carranza representa un golpe sensible para Necaxa, considerando el impacto que había tenido en el arranque del torneo.
