Necaxa jugó de tú a tú ante el actual monarca del futbol mexicano, pero ante un equipo como Toluca no basta con competir: hay que herir cuando se tiene la oportunidad. Los Rayos perdonaron y lo pagaron caro. En la recta final, los Diablos Rojos pisaron el acelerador y se llevaron un contundente 0-3 del Estadio Victoria, en duelo de la Jornada 7 del Clausura 2026.
Durante gran parte del encuentro el trámite fue cerrado, incluso espeso. Necaxa logró incomodar al cuadro dirigido por Antonio Mohamed y generó las más claras en el primer tiempo. Lorenzo Faravelli tuvo una opción importante, pero el arquero Luis García apareció con atajadas determinantes para mantener con vida a los mexiquenses.
El partido parecía encaminado a un cierre apretado, hasta que el campeón mostró jerarquía. Al 79’, tras una acción iniciada por Jorge Díaz, Paulinho apareció dentro del área para empujar el 0-1. Apenas cuatro minutos después, el mismo portugués firmó su doblete con un disparo cruzado que dejó sin opciones a Ezequiel Unsain.
El golpe anímico fue definitivo. Necaxa intentó reaccionar, pero el orden se rompió y en tiempo agregado (90+4’) Federico Pereira sentenció de cabeza el 0-3 tras un centro al área.
El marcador resulta excesivo para lo que se vio durante más de 70 minutos, pero refleja la diferencia entre un equipo que sabe cuándo golpear y otro que todavía carece de contundencia. Para vencer al bicampeón se necesita algo más que intención, y Toluca lo demostró con eficacia quirúrgica.
Con el triunfo, los Diablos se colocan en el subliderato con 15 puntos y ahora recibirán a Chivas en el Nemesio Díez. Necaxa, por su parte, deberá recomponer el camino cuando visite a León en la Jornada 8, con la obligación de recuperar terreno en la tabla y, sobre todo, reencontrarse con el gol.
